El negocio de posventa es uno de los principales pilares del sector automotor. En este post vamos a analizar algunos de los datos proporcionados por el último informe de McKinsey, un estudio realizado por CLEPA (Asociación Europea de Proveedores de la Industria Automovilística), sobre las tendencias para los próximos años.

De acuerdo con los datos del informe, los servicios en posventas van a crecer a una velocidad 3% superior en relación con el mercado de partes y piezas hasta el año 2030.

También se espera un crecimiento cada vez mayor del mercado asiático, caracterizado por un rápido desarrollo y precios muy competitivos. Se debe tener en cuenta de manera especial el caso de China. La gigante asiática produce un volumen de mercado de 72 billones de dólares, lo que representa 10% del total mundial. Se espera que hasta el año 2030 esa cuota alcance el 20%.

De acuerdo con datos de este estudio de McKinsey, mientras la prensa del sector se concentra principalmente en noticias sobre vehículos autónomos o que usan combustibles alternativos, en realidad el mercado de medio plazo avanzará en otras direcciones. Esto está confirmado por Frank Schlehuber, director del CLEPA, que afirma que la conectividad y el uso de datos móviles por el vehículo serán los principales bastiones del negocio de posventa a corto y medio plazo.

El desarrollo de internet y de las nuevas tecnologías permitirá que los agentes de la industria ofrezcan sus servicios de posventa o manutención por medio de canales digitales. El informe destaca el aumento previsto en los servicios de diagnóstico online. Un ejemplo de ello es el “Golo”, una plataforma que permite que el taller acceda remotamente a las informaciones del vehículo.

El estudio muestra también que el volumen total de ese mercado gira en torno a 760 mil millones de dólares, siendo que el negocio de servicios (manutención y reparación de vehículos) representa sobre el 45% del total. Y, si por un lado conforme vimos, la presión de los bajos precios de productos chinos tiende a disminuir el margen en partes y piezas, los servicios todavía permiten márgenes brutos altos, que llegan hasta el 60% según el informe.

En este sentido las herramientas químicas para reparación automotriz representan un importante potencial de ganancia, tanto para el comercio como para los servicios.
Tomamos un ejemplo clásico, un formador de juntas anaeróbico posee un alto valor agregado y ocupa muy poco espacio en el depósito. Por tratarse de un producto químico de alta tecnología, está menos sujeto a competición con los asiáticos. Para el comercio de partes y piezas, representa uno de los ítems con mejor margen.

Aun en este mismo ejemplo, para el proveedor de servicios, usar un formador de juntas líquido en sus montajes permite realizar el trabajo en menos tiempo que si utilizara métodos mecánicos de sellado, y ofrece una calidad superior en el resultado final, contribuyendo para la satisfacción del cliente y, consequentemente, su fidelización.

A largo plazo el potencial de las herramientas químicas para aumento de margen y generación de nuevos negocios es aún mayor, pues es un segmento en constante evolución, con la aparición de tecnologías innovadoras de valor agregado cada vez más alto, como por ejemplo, los adhesivos híbridos.